El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que el régimen de Irán interrumpió unas negociaciones que, según afirmó, ya habían alcanzado un entendimiento preliminar con Washington. Durante una conferencia de prensa en el Despacho Oval, sostuvo que el diálogo se frustró cuando las autoridades iraníes decidieron retirarse del proceso.
El mandatario explicó que existía un acuerdo prácticamente cerrado, pero señaló que Teherán lo rechazó al detectar aspectos que consideró inaceptables. Aun así, manifestó que mantiene la expectativa de que ambas partes puedan retomar las conversaciones y alcanzar un entendimiento en el futuro.
Trump reafirmó que su administración continuará ejerciendo presión sobre el régimen iraní mediante una combinación de sanciones económicas y acciones militares. Según indicó, el objetivo es impedir que Irán desarrolle o mantenga capacidades que representen una amenaza para Estados Unidos y sus aliados.
En ese marco, defendió la decisión de reforzar el control sobre el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte internacional de petróleo y gas. El presidente sostuvo que Washington pretende garantizar la seguridad de la zona y afirmó que su país asumirá un papel central en esa tarea.
Además, planteó que los países cuyos buques utilicen esa vía marítima deberían contribuir a financiar las operaciones de seguridad. La propuesta contempla el cobro de una compensación equivalente al 20 % del valor de la carga transportada, bajo el argumento de que Estados Unidos no debe asumir en soledad el costo de proteger el tránsito marítimo internacional.
Estas declaraciones se produjeron luego de que Irán anunciara el cierre del estrecho de Ormuz tras los recientes ataques estadounidenses, una medida que incrementó la preocupación por su posible impacto sobre el comercio mundial de energía.
Durante la misma conferencia, Trump también fue consultado sobre informes que señalan una posible presencia de drones iraníes en Cuba. El mandatario respondió que las agencias estadounidenses están verificando esa información y advirtió que su gobierno actuará si se confirma.
Según expresó, Estados Unidos no permitirá que Irán utilice territorio cubano para almacenar o desplegar equipamiento militar que pueda representar un riesgo para la seguridad regional.
Las declaraciones coinciden con un endurecimiento de la política estadounidense hacia La Habana. En los últimos días, Washington amplió las sanciones contra organismos estatales cubanos, entre ellos el Ministerio de Turismo y nueve empresas vinculadas a sectores estratégicos como el comercio exterior, los combustibles y el transporte marítimo.
El Departamento de Estado señaló que estas medidas forman parte de una estrategia destinada a aumentar la presión sobre el gobierno cubano y limitar las actividades que considera contrarias a los intereses de Estados Unidos y del continente.
A estas sanciones se suman otras adoptadas durante junio contra el presidente cubano Miguel Díaz-Canel, miembros de su familia y Alejandro Castro Espín. Paralelamente, el Departamento de Justicia presentó una acusación contra el exmandatario Raúl Castro por su presunta responsabilidad en el derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate en 1996, un hecho en el que murieron cuatro personas.



