La Argentina logró la apertura del mercado de Indonesia para las exportaciones de carne bovina y productos lácteos, tras la aprobación de los requisitos sanitarios acordados entre el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y la Dirección General de Servicios de Ganadería y Sanidad Animal (DGLAHS) del país asiático.
La habilitación representa el ingreso a uno de los mercados más importantes de Asia, con una población cercana a los 280 millones de habitantes. Durante 2025, Indonesia importó carne vacuna por unos 884 millones de dólares, principalmente carne congelada, y adquirió productos lácteos por aproximadamente 1.597 millones de dólares.
El acuerdo permitirá que establecimientos argentinos habilitados exporten carne bovina y retomen los envíos de lácteos, ampliando la presencia de los productos nacionales en el sudeste asiático.
Las exportaciones de carne vacuna continúan mostrando un fuerte crecimiento. Según el Consorcio ABC, en junio de 2026 la Argentina exportó cerca de 63.900 toneladas de carne bovina refrigerada y congelada por un valor de 444,7 millones de dólares. En el primer semestre del año, las ventas externas alcanzaron las 336.200 toneladas por un total de 2.288 millones de dólares, un 43,3% más en valor que en igual período de 2025.
El precio promedio de exportación llegó a 6.963 dólares por tonelada durante junio, impulsado por la recuperación de los valores internacionales.
China continúa siendo el principal destino de la carne argentina, concentrando más del 60% de los embarques. Le siguen Estados Unidos e Israel, este último con un importante crecimiento en las exportaciones de carne kosher.
En contraste con el desempeño exportador, el consumo interno de carne vacuna atraviesa uno de sus niveles más bajos de las últimas tres décadas. De acuerdo con datos de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), durante el primer semestre de 2026 el abastecimiento del mercado interno cayó 11,5% interanual.
El consumo per cápita se ubicó en 47 kilos por habitante al año, un 8,2% menos que un año atrás. La entidad atribuyó esta caída al deterioro del poder adquisitivo y al fuerte incremento de los precios de la carne vacuna, que subieron un 53,6% en los últimos doce meses, por encima de la inflación general.
Además, la faena bovina descendió un 8,9% durante el primer semestre y la producción de carne cayó un 6,2% respecto del mismo período de 2025.
Especialistas del sector señalaron que el crecimiento de las exportaciones no explica la caída del consumo interno, ya que ambos mercados demandan categorías de hacienda diferentes. También advirtieron que el rodeo bovino argentino, actualmente estimado en unos 51 millones de cabezas, se encuentra por debajo de los niveles necesarios para abastecer con mayor holgura tanto al mercado local como al internacional.



