Con gran parte de los votos escrutados, el candidato de derecha encabeza la elección presidencial con el 43,77% de los sufragios, mientras que el postulante de izquierda alcanza el 40,88%. Ninguno logró superar el umbral necesario para ganar en primera vuelta y la definición será el 21 de junio.
El candidato de ultraderecha Abelardo de la Espriella obtuvo la mayor cantidad de votos en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Colombia, superando por algo más de dos puntos porcentuales al candidato oficialista Iván Cepeda. No obstante, al no alcanzar la mayoría requerida para consagrarse presidente, ambos deberán enfrentarse en una segunda vuelta electoral programada para el 21 de junio.
Tras conocerse los resultados preliminares, el presidente colombiano, Gustavo Petro, manifestó su desacuerdo con el preconteo de votos. A través de sus redes sociales, sostuvo que no reconoce esos resultados y reiteró sus cuestionamientos al sistema informático utilizado durante el proceso electoral. Asimismo, indicó que únicamente aceptará los datos que surjan del escrutinio oficial realizado por las autoridades judiciales competentes.
Petro denunció además la existencia de presuntas irregularidades en el conteo, asegurando que cientos de miles de votos habrían sido incorporados de manera indebida. En la misma línea, Iván Cepeda expresó dudas sobre los resultados preliminares y afirmó que su equipo se encontraba verificando reportes sobre mesas de votación con comportamientos considerados atípicos.
El senador también señaló que existían diferencias relacionadas con el padrón electoral que debían ser aclaradas. Según explicó, se estaba investigando un posible desfase vinculado a aproximadamente 885.000 registros electorales, situación que, a su entender, requería una revisión exhaustiva.
Con el 99,90% de las mesas escrutadas, De la Espriella alcanzó el 43,73% de los votos, mientras que Cepeda obtuvo el 40,91%. Ambos candidatos quedaron ampliamente por delante del resto de los competidores y avanzaron al balotaje.
Luego de la elección, De la Espriella celebró el resultado y aseguró que millones de colombianos habían respaldado su propuesta política. En sus declaraciones, sostuvo que la segunda vuelta representará una oportunidad para derrotar lo que considera un modelo autoritario y reafirmó su compromiso con una agenda basada en la defensa de la libertad y la patria.
También destacó que el apoyo recibido proviene de sectores de la sociedad que, según sus palabras, nunca dependieron del Estado para desarrollar sus proyectos de vida. Acompañado por su familia desde Barranquilla, agradeció el respaldo obtenido durante la campaña.
En tercer lugar se ubicó Paloma Valencia, candidata del partido Centro Democrático, quien obtuvo el 6,92% de los sufragios. Tras confirmarse los resultados, la senadora anunció públicamente que apoyará a De la Espriella en la segunda vuelta presidencial.
Las elecciones se llevaron a cabo en un contexto de elevada polarización política y en medio de preocupaciones por la seguridad, debido al incremento de hechos violentos atribuidos a grupos armados durante los últimos años. A pesar de esas tensiones, la jornada electoral transcurrió sin incidentes de gran magnitud gracias a un importante operativo de seguridad desplegado en todo el país.
Más de 41 millones de ciudadanos estaban habilitados para votar y un total de once candidatos participaron en la contienda presidencial.
El presidente argentino, Javier Milei, felicitó a De la Espriella por el resultado obtenido en la primera vuelta. A través de un mensaje publicado en redes sociales, consideró que la elección reflejó el deseo de libertad y progreso de una parte importante de la sociedad colombiana.
Milei sostuvo además que, en caso de repetirse el resultado en la segunda vuelta, Colombia retomaría un camino orientado a la defensa de la vida, la libertad y la propiedad privada, al tiempo que criticó las políticas socialistas aplicadas en la región durante los últimos años.
La elección estuvo marcada por una fuerte confrontación entre dos proyectos políticos antagónicos. Sin posibilidad de buscar la reelección, Gustavo Petro impulsó la candidatura de Iván Cepeda como continuidad de su gobierno de izquierda. Durante la jornada electoral, Cepeda manifestó su confianza en que el progresismo lograría mantenerse en el poder mediante un segundo mandato consecutivo.
Por otro lado, Abelardo de la Espriella desarrolló una campaña centrada en propuestas de mano dura contra el crimen, fortalecimiento de las fuerzas de seguridad y reducción del tamaño del Estado. El abogado y empresario, conocido como “El Tigre”, también propuso revisar instituciones creadas tras los acuerdos de paz y defendió una agenda inspirada en referentes políticos como Donald Trump, Nayib Bukele y Javier Milei.
La candidata conservadora Paloma Valencia, respaldada por el expresidente Álvaro Uribe, buscó representar a la derecha tradicional colombiana. Durante la campaña promovió la posibilidad de que Colombia tuviera por primera vez una mujer presidenta, aunque finalmente quedó lejos de disputar el liderazgo electoral.
La campaña presidencial se desarrolló en un clima de creciente tensión política, marcado por atentados, episodios de violencia y el asesinato de un aspirante presidencial. Además, varios de los principales candidatos evitaron participar en debates públicos, lo que contribuyó a profundizar la polarización existente.
La figura de Gustavo Petro ocupó un lugar central durante toda la contienda. Su gestión generó un fuerte debate entre quienes respaldan las transformaciones impulsadas por su gobierno y quienes consideran necesario un cambio de rumbo político. Esa división quedó reflejada en una elección que terminó configurando un escenario de balotaje entre dos visiones opuestas sobre el futuro de Colombia.
Los comicios también fueron observados con atención por Estados Unidos debido a los desacuerdos que se produjeron en los últimos años entre Petro y el presidente estadounidense Donald Trump. Entre los principales puntos de tensión se encuentran las diferencias sobre la lucha contra el narcotráfico y la relación bilateral entre ambos países.

