El Parlamento senegales aprueba una controvertida enmienda a la Constitución que reduce las competencias del presidente

El Parlamento de Senegal aprobó una polémica enmienda a la Constitución que amplía sus competencias y reduce las del presidente, en medio de las crecientes tensiones entre el jefe de Estado, Bassirou Diomaye Faye, y el ex primer ministro Ousmane Sonko, antiguos aliados. Sonko fue destituido en mayo por el mandatario.

La propuesta fue aprobada con el voto favorable de los 129 diputados presentes, según informó la Asamblea Nacional en un comunicado difundido a través de sus redes sociales. La sesión estuvo marcada por protestas en los alrededores de la sede legislativa y el boicot de la oposición.

La reforma establece que el presidente de la República ya no podrá ejercer simultáneamente como líder de un partido político, con el objetivo de reforzar la neutralidad institucional. Además, prohíbe que los miembros del Gobierno ocupen al mismo tiempo cargos como alcaldes o presidentes de consejos departamentales.

Asimismo, limita las atribuciones de un presidente saliente que no haya sido reelegido durante el período de transición, impidiéndole celebrar actos o contratos que puedan comprometer al Estado a largo plazo. También incorpora una definición legal de “alta traición”, con el fin de precisar las condiciones bajo las cuales un presidente puede ser considerado responsable.

Otro de los cambios obliga al presidente a declarar su patrimonio tanto al asumir el cargo como al finalizar su mandato, en busca de fortalecer la transparencia, la rendición de cuentas y la buena gobernanza.

La reforma también amplía las competencias del Parlamento, que podrá exigir al Gobierno información sobre acuerdos relacionados con la explotación de recursos naturales y fortalecerá las facultades de sus comisiones de investigación. Además, prevé la creación de un Tribunal Constitucional que sustituirá al actual órgano encargado del control constitucional.

El proyecto despertó críticas del ministro de Justicia, Moussa Sarr, quien advirtió durante el debate parlamentario que varias de sus disposiciones modifican equilibrios fundamentales del sistema institucional senegalés.

Sarr anunció además que el presidente Faye decidió someter la reforma a un referéndum, cuya fecha aún no fue fijada. El ministro defendió la necesidad de abrir un diálogo sobre aquellas cláusulas que podrían entrar en conflicto con compromisos internacionales asumidos por Senegal.

En ese sentido, sostuvo que la tradición constitucional senegalesa, vigente desde 1960, nunca prohibió expresamente que el presidente encabezara un partido político o una coalición, por lo que consideró que esa modificación no garantiza necesariamente una mayor neutralidad del jefe de Estado.

La votación tuvo lugar apenas dos semanas después de que el Tribunal Constitucional rechazara un recurso contra la elección de Ousmane Sonko como presidente del Parlamento, al declararse incompetente para evaluar la legalidad de su reincorporación al Legislativo tras haber sido destituido como primer ministro por Faye.

Tras la salida de Sonko del Gobierno, Faye designó a Ahmadou Al Aminou Lo como nuevo primer ministro. Sonko, por su parte, confirmó que los integrantes de su partido, Patriotas Africanos de Senegal por el Trabajo, la Ética y la Fraternidad (PASTEF), no participarán en el nuevo Ejecutivo, aunque aclaró que no impulsará una moción de censura contra el Gobierno.

Las diferencias entre ambos dirigentes se profundizaron por la agenda de reformas promovida por Faye. En marzo, Sonko llegó a afirmar que estaba dispuesto a devolver a PASTEF a la oposición si el presidente no se alineaba con su visión para el país.

Bassirou Diomaye Faye asumió la presidencia el 2 de abril de 2024 tras imponerse en primera vuelta al ex primer ministro Amadou Ba, candidato del oficialismo y sucesor respaldado por Macky Sall, quien dejó el cargo tras completar los dos mandatos permitidos por la Constitución. La candidatura de Sonko había sido excluida de aquellas elecciones.