Ataque de Israel a Líbano pone en riesgo la tregua entre Estados Unidos e Irán

Pese a la fragilidad del escenario, la Casa Blanca anunció el envío de altos funcionarios de Estados Unidos a Pakistán para iniciar este sábado negociaciones orientadas a alcanzar un acuerdo definitivo que ponga fin al conflicto.

Sin embargo, Irán advirtió que podría retirarse del proceso si continúan las violaciones del alto el fuego. Así lo expresó el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, quien denunció incumplimientos como ataques israelíes en Líbano, la interceptación de un dron estadounidense en territorio iraní y lo que consideró una negación del derecho de Irán a enriquecer uranio por parte de Donald Trump. “La base sólida con la que negociar ha sido abierta y claramente violada antes incluso de que las negociaciones comiencen. Ante esta situación, un alto el fuego bilateral o las negociaciones son irrazonables”, afirmó en un comunicado.

El alto el fuego anunciado el martes tras 39 días de enfrentamientos comenzó debilitado desde sus primeras horas. Irán se negó a reabrir el Estrecho de Ormuz al denunciar que Israel continuaba con bombardeos intensivos sobre Líbano, en lo que describió como los ataques más fuertes desde el inicio de la ofensiva.

El canciller iraní, Abbas Araghchi, planteó que Washington debía optar entre sostener el alto el fuego o continuar la guerra a través de Israel: “no puede tener ambas cosas”. Desde Pakistán, país mediador, insistieron junto a funcionarios iraníes en que el entendimiento incluía el cese de ataques israelíes en Líbano, donde las fuerzas israelíes enfrentan al grupo Hezbollah.

No obstante, Donald Trump aseguró que el territorio libanés no forma parte del acuerdo “debido a Hezbollah”, aunque sostuvo que la situación “será resuelta”. En la misma línea, el vicepresidente JD Vance afirmó: “los iraníes pensaban que el cese del fuego incluía a Líbano, pero no. Nunca hicimos la promesa”.

En paralelo, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ordenó una ofensiva de gran escala sobre Líbano. Según el ejército israelí, se atacaron más de 100 objetivos en apenas diez minutos, en una operación que dejó más de 250 muertos y cerca de 1200 heridos, de acuerdo con organismos de derechos humanos.

Los bombardeos alcanzaron distintos puntos del país, incluida la capital, Beirut, donde se registraron edificios completamente destruidos. En el barrio de Mazraa, equipos de rescate trabajaban entre escombros para asistir a víctimas atrapadas tras el colapso de una estructura impactada.

El ejército israelí sostuvo que los ataques estuvieron dirigidos contra infraestructura militar del grupo Hezbollah, aunque algunos de los bombardeos afectaron zonas residenciales. Vecinos señalaron que, por primera vez en semanas, no hubo advertencias previas de evacuación, lo que tomó por sorpresa a la población.

El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, calificó la ofensiva como “espantosa” e “inconcebible” en el marco del primer día de alto el fuego. “Semejante carnicería, pocas horas después de acordarse un alto el fuego con Irán, resulta inconcebible y ejerce una enorme presión sobre una paz frágil, tan desesperadamente necesaria para los civiles”, expresó.

En este contexto, el futuro de la tregua permanece incierto. Menos de 24 horas después de su anuncio, persisten diferencias clave entre Estados Unidos y Irán, tanto por la inclusión de Líbano en el acuerdo como por el derecho iraní a enriquecer uranio.

En redes sociales, Donald Trump afirmó que “No habrá enriquecimiento de uranio” y que su gobierno trabaja con Irán para “remover el material nuclear”. Desde Teherán, en cambio, sostienen que mantendrán esa actividad.

Otro punto crítico es la situación del Estrecho de Ormuz, clave para el transporte global de energía. Aunque dos petroleros lograron atravesarlo con autorización, el tránsito volvió a paralizarse, según reportes de medios iraníes.

En paralelo, países del Golfo informaron sobre nuevos ataques con misiles y drones atribuidos a Irán, mientras que medios estatales iraníes denunciaron un ataque contra una refinería en la isla de Lavan.

Tras semanas de tensión y amenazas —incluido el ultimátum de Donald Trump de “eliminar una civilización”—, la tregua había generado expectativas de distensión. Sin embargo, las diferencias sobre sus términos y las acciones en el terreno mantienen el escenario abierto y altamente inestable.