Un nuevo proyecto de ley impulsado en el Senado de Estados Unidos propone endurecer las sanciones contra Rusia mediante la aplicación de aranceles a los principales compradores de petróleo y gas ruso. La iniciativa, respaldada por el presidente Donald Trump y promovida originalmente por el fallecido senador Lindsey Graham, busca aumentar la presión económica sobre Moscú por la guerra en Ucrania.
El proyecto otorgaría al presidente estadounidense la facultad de imponer aranceles de hasta el 100% a los cinco principales países que continúen adquiriendo energía rusa. Entre los principales alcanzados por la medida se encuentran China e India, dos de los mayores compradores de petróleo y gas provenientes de Rusia.
De avanzar la iniciativa, además de incrementar la presión sobre el Kremlin, también podría generar nuevas tensiones comerciales entre Estados Unidos y China. Ambos países mantienen una tregua comercial que vence en noviembre, mientras se espera un encuentro entre Donald Trump y el presidente chino Xi Jinping durante septiembre en Washington.
La propuesta fue negociada por un grupo bipartidista de senadores en conjunto con la Casa Blanca. En las conversaciones participaron el secretario del Tesoro, Scott Bessent, el senador Lindsey Graham y la legisladora demócrata Jeanne Shaheen. Según asesores del Senado, el proyecto cuenta con respaldo suficiente para avanzar, aunque todavía no se definió la fecha de su tratamiento.
Trump aseguró que la iniciativa representa un homenaje al fallecido Lindsey Graham, uno de los principales impulsores de las sanciones contra Rusia. Además, adelantó que el texto podría ampliarse para incluir nuevas medidas contra Irán e incluso contra Hezbollah, como parte de una estrategia más amplia de presión internacional.
El proyecto también contempla excepciones para aquellos países que importan menos del 15% de su gas natural desde Rusia, lo que permitiría excluir de las sanciones a algunos aliados de Estados Unidos, como Francia y Japón.
Además de los aranceles, la legislación incorpora medidas destinadas a combatir la denominada “flota en la sombra” utilizada por Rusia para exportar petróleo y busca sancionar a quienes colaboren en la evasión de las restricciones económicas impuestas por Occidente. También apunta al apoyo que, según Washington, China brinda a la industria de defensa rusa.



