Israel prevé ocupar partes del sur del Líbano una vez que termine la guerra contra el grupo islamista proiraní Hezbollah, anunció este martes el ministro de Defensa israelí, Israel Katz.
Desde Beirut, el gobierno libanés denunció que el plan es un intento de desplazar a cientos de miles de personas y de imponer una nueva ocupación, como lo que vivió el país entre 1982 y 2000.
“Al final de esta operación, las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel) se establecerán en una zona de seguridad dentro de Líbano, enuna línea defensiva contra los misiles antitanque, y mantendrán el control de seguridad de toda la zona hasta el Litani”, el río que fluye unos 30 km al norte de la frontera entre ambos países, aseguró Katz en un video difundido por su oficina.
Según Katz, “todas las casas de los pueblos (libaneses) adyacentes a la frontera (con Israel) serán demolidas siguiendo el modelo de Rafah y Beit Hanún en Gaza, con el fin de eliminar de una vez por todas las amenazas a lo largo de la frontera que pesan sobre los habitantes del norte”.
Rafah y Beit Hanún son dos ciudades de la Franja de Gaza devastadas por las operaciones militares israelíes.
El ministro de Defensa del Líbano, el general de división Michel Menassa, afirmó que las declaraciones de Katz, “ya no son meras amenazas”, sino que reflejan “una clara intención de imponer una nueva ocupación del territorio libanés, desplazar por la fuerza a cientos de miles de ciudadanos y destruir sistemáticamente pueblos y ciudades del sur”.
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, denunció que el despliegue de tropas de Israel en Líbano constituye una “invasión ilegal” que viola la “integridad y soberanía” de su territorio.

